Características: organización de un placard, incluyendo varios elementos que estaban sobre él.

Problemas: 

  • El espacio en general no está bien aprovechado a pesar de que hay lugar suficiente para organizar toda la ropa.
  • Los ítems están mezclados entre sí y eso hace que a simple vista parezca que hay muchísima ropa acumulada.
  • En uno de los módulos hay material de estudio que podría estar ubicado en otro lugar para liberar espacio en el placard.
  • Los acolchados que no se usan están sobre el mueble y ocupan demasiado lugar.
  • Las carteras también están en la parte superior del placard y al no estar organizadas pueden dañarse con el paso del tiempo.

Objetivos: 

  • Organizar todas las prendas, los ítems de invierno y verano deben compartir el espacio y hay que optimizarlo al máximo.  
  • Clasificar las prendas dándoles un lugar claro para que la organización perdure en el tiempo.
  • Identificar las prendas que pueden ser donadas porque ya no se usan.
  • Clasificar y reubicar el material de estudio para que no forme parte del mismo lugar en el que se almacena la ropa.
  • Encontrar un nuevo lugar para los acolchados, para que no estén a la vista y ocupando espacios que pueden ser mejor aprovechados por ítems que se usan con más frecuencia.
  • Reorganizar las carteras.

Soluciones y resultados: 

  • Reorganizamos todas las prendas, pero previamente realizamos una selección para conservar las que realmente se utilizan o le suman valor al guardarropa.  
  • Agregamos separadores en los cajones de ropa interior para eliminar el caos y lograr un fácil acceso a las prendas de uso diario. Esto también permite identificar qué ítems hace falta reponer o sustituir por otros nuevos.
  • Incluimos cajas organizadoras sobre el placard, para bikinis y pañuelos que hasta ese momento estaban en los cajones junto con la ropa interior. Como no son ítems de uso cotidiano la idea es que sean de fácil acceso pero no estén circulando en los lugares cotidianos.
  • El material de estudio fue seleccionado y reubicado en cajas organizadoras con las etiquetas correspondientes para consultas posteriores.
  • Los acolchados quedaron debajo de la cama, en bolsas especiales que los protegen del polvo y cualquier daño, despejando la visual de la habitación.
  • Con las carteras también hicimos un filtro. Algunas se fueron del placard y las que quedaron fueron reubicadas en un perchero detrás de la puerta.